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martes, 12 de agosto de 2014

Crear cuadros con perchas customizadas



¿Nunca habéis pensado cómo colgar algo que realmente os gustaría ver en una pared pero o no encontráis el marco apropiado o teméis que la pared os quede como un queso "gruyère"?

Bien, pues buscando soluciones a esta complicada tesitura de la vida os proponemos una idea: ¡customizar perchas de madera y usarlas para colgar las fotos que más os gusten!

Material que vamos a utilizar:


  • Perchas de madera
  • Tintes o betún de Judea
  • Barniz
  • Lija
  • Láminas con fotografías o diseños que os gusten

Esto es tan fácil que ni siquiera hace falta pasos….

Primero de todo, cogemos la percha: estamos obligados a que las perchas o tengan pinzas para colgar o sean como las que adjuntamos en las fotos para poder colgar posteriormente lo que queremos lucir en nuestras paredes.

Volvemos a la percha que tenemos en la mano (perdón me despisté), cogemos una lija de grano pequeño y le damos varias pasadas por si está algo barnizada: el objetivo es volverla lo más porosa posible.

Aplicamos el tinte o el betún de Judea y lo extendemos bien ya que nos puede quedar demasiado efecto envejecido (o sea oscuro….) y vamos estirándolo para marcar las betas de la madera de las perchas. Aplicaremos tantas manos como intensidad de color queramos. 




















Una vez finalizado y dejado secar, aplicaremos una leve capa de barniz o látex y ya lo tendremos listo para poder utilizar como marco de diseño único y personalizado.






Ahora añadimos la lámina con un diseño que nos guste. Nosotros hemos elegido un par de diseños vintage que nos encantan. Y con el poco peso que tienen, un clavo de los que no necesitan taladro será suficiente para decorar nuestras paredes.



sábado, 12 de julio de 2014

Crear un marco perchero customizado


Material:
  • Papel decopauge o de forrar
  • Betún de Judea (si queremos envejecer)
  • Pintura en spray
  • Marcos variados
  • Colgadores
  • Cola 
  • Agua
  • Pincel
Empezamos cogiendo los marcos y desmontándolos para quedarnos sólo con el esqueleto decorativo. Aislaremos la zona de trabajo con papel de periódico para no liarla cuando cubramos con spray los marcos. Como hemos cogido marcos de plástico, la pintura se adhiere perfectamente y queda un final muy pulido. Una vez bien cubiertos, los dejamos secando el tiempo que les haga falta, según os indiquen las instrucciones del propio spray. Normalmente en 24 horas los tenemos listos.



Mientras dejamos secando, cogemos la base del marco donde normalmente pondríamos la foto y tomamos la medida que necesitamos para recortar el papel decoupage, aunque podéis utilizar el que os guste. Para pegar el papel mezclamos cola y agua y cubrimos la superficie. Pegamos el pagel y encima de éste damos otra capa de cola y agua para que quede totalmente fijado y liso. Dejamos secar





Cogemos los colgadores y los presentamos en la superficie donde hemos pegado el papel comprobando que los tornillos para ensamblar los colgadores no traspasarán la superficie a perforar. Una vez presentados y marcado con lápiz el lugar donde se dispondrán los tornillos pasamos a atornillar los colgadores.





Montamos el marco y para darle un aire mucho más retro cogemos betún de Judea en una pequeña servilleta o trapo y damos pasadas en las partes más superficiales del marco como los bordes o las zonas más labradas.

¡Ya tenemos nuestros marcos personalizados donde colgar nuestros bolsos o chaquetas!




¡Esperamos que os guste y que os inspiren muchas más ideas!


miércoles, 18 de junio de 2014

Hacer un busto personalizado

¡Hola! Vamos a enseñaros cómo hacer un busto súper personalizado

Lo podremos utilizar de perchero, como decoración, como tope de puerta, de maniquí, etc. Es un regalo muy original o una buena manera de decorar nuestra casa con algo muy personalizado y exclusivo.

Material:



Bolsa de basura

Precinto

Yeso o aguaplast

Listones de madera (claros para hacer cruceta)

Base de madera cuadrada o rectangular

Barniz

Material de decoración (papeles, pintura, tela...)










Primer paso: hacer el molde

Es la parte más pringosa y surrealista pero es la que más mola: pringarrrrrr. Primero hay que meter a la persona de la cual queremos sacar el molde en una bolsa de basura industrial para que no dé juego y la liemos menos que con una pequeña. Hacemos cortes para meter la cabeza y el cuello igual que los críos de p4 cuando van a hacer barro.

Una vez hecho esto pasaremos tiras de cinta de precinto o americana moldeando la figura: contornos, hombros, etc.… Si tenemos tiras de vendas van súper bien ya que adhieren mejor.

Una vez que tenemos a la persona rollito teletubi cogemos el yeso y pasamos una capa fina, para que seque rápido. Cuando esté medio seco cogemos las tijeras y ¡con mucho cuidado! -no queremos un momento gore con el/la modelo- sujetamos por la parte trasera desde abajo haciendo un poco de palanca para separar la bolsa del cuerpo y vamos cortando hacia arriba, hasta llegar a la nuca o al final. Una vez cortado la persona ya puede salir del armazón que hemos hecho teniendo cuidado de deformarlo lo menos posible.

Segundo paso: remodelar

Ahora tenemos un esqueleto, como si fuera una armadura de caballero medio endeble. Para seguir enyesando recomendamos poner venda del botiquín de toda la vida en las varias capas de yeso que queremos poner. La idea fundamental es darle firmeza y consistencia, tapar cuello y brazos para cerrarlo y pulirlo lo máximo posible.

Un truco muy bueno para la ultima capa de yeso es echar un chorreón a lo bestia de alcohol de botiquín y con una bolsa de plástico, en forma de cilindro, hacer friegas por el busto como si fuera un rodillo. Quedará blanco inmaculado y parecerá de aspecto escayolado.


















Tercer paso: empalar

Tenemos un busto con el corte detrás y la forma exterior echa, ahora vamos rellenando de papeles de periódico y/o bolsas por dentro para dar consistencia interna y firmeza.

A la vez hemos tenido que hacer una cruceta de madera (una cruz con dos listones de madera de un grosor mínimo de 3cm) y meterla en el busto. Seguimos rellenándolo hasta que quede apretado y nos cueste meter más papel y bolsas.

Si tuviéramos un perchero en casa de los de pie directamente meteremos el busto en la parte más alta del perchero y colocado iremos rellenando.

Para hacer la base hay varias opciones: patas, pies de percheros, etc. En este caso haremos una base cuadrada de madera con una caladora, haremos un raíl y cortaremos la base del listón que hemos hecho. Una vez recortado nos dispondremos a ensamblarlo. Para la unión utilizaremos pegamento de alto impacto o cemento cola. 

Cuarto paso: disfrutar decorando

Aquí entra la parte más artística e imaginativa de la persona que está realizando el trabajo. Lo podemos decorar de varias maneras: tela, decopauge, pintura, estampación… En nuestro caso hemos elegido teñir la madera del pie del busto que se ve y, por otro lado, hacer un collage de varios papeles combinados con fotos en blanco y negro por el busto y el pie de tal forma que todo quede a juego. Una vez adherido el material (en este caso pegados con cola y agua) barnizamos y ¡finito!



















¡Esperamos que nos enviéis  fotos de vuestros bustos!

lunes, 31 de marzo de 2014

Velas caseras: dar cera, pulir cera

Hemos pasado una noche mágica. Como una bendita, sembraste todo el piso con velas esperando la llegada de tu pareja, emocionada y trastabillando con los muebles porque has apagado la luz demasiado pronto. Una cena especial y postres a la carta. Eso sí, el momento de soplar las velas como paso previo a la habitación ha cortado un poco el rollo. A ver si los gatos van a salir como las fallas de Valencia.

A la mañana siguiente, todo lleno de románticas gotas de cera seca y velas semiderretidas. A recordar todas las que pusimos para recogerlas. Con una bolsa vamos recuperándolas y al acabar nos acercamos a la basu… NOOOOOOOOOO. La basura es ese agujero negro lleno de gravedad que nos atrae pero dentro del cual sólo hay oscuridad. Miedo ¿verdad? Pues aléjate, leches.

Vamos a utilizar todos esos restos para unirlos de nuevo en nuestras velas personalizadas. Y así, de paso, usamos todos esos envases que conviven en el lavadero y que por alguna extraña melancolía congénita no has tirado: botellas de suavizante, de refrescos, de bebidas alcohólicas –“tiene una forma tan bonita”-, botes de mayonesa… en fin, que hay un señor llamado Diógenes que te obliga a guardar de todo para darle ese sentido a tu vida que Evax no ha conseguido darle en la búsqueda del olor de las nubes. Puedes ahorrarte la vela de la primera comunión, "esa déjala, anda, que queda muy mística".

Después de la cera, hay algo importante a considerar: sin mecha, no enciende. Entiéndelo antes de que sea demasiado tarde. 

La cuerda perfecta es la que usa para bridar la carne y que venden en bobinas circulares. Pero cualquier cordel simple de algodón nos sirve. Ojo con usar hilo porque si no te vas a tirar toda la tarde trenzando. Y necesitamos una base con algo de peso para que podamos mantener la cuerda en el centro y que no explote con el calor. Puede ser una concha marina, una chapa de refresco o una piedra pequeña que te cruces en tu paseo perruno. Piensa que cuando la vela se derrita, mejor encontrar una bonita concha que no un pedrusco de orígenes dudosos.

Utensilios:

  • Un cazo cochambroso que será exclusivo para derretir cera porque quedará inutilizable para otra  cosa
  • El tenedor más feo que tengamos por casa
  • Un palillo de brocheta o el que te llevaste del chino escondido en la chaqueta. 


Proceso:
1.    Lo fundamental aunque te consideres la más limpia del barrio es forrar todo. A ser posible con papel de aluminio en caso de tener fogones. Los de vitro después se lo pasarán pipa con la rasqueta. Nosotros no lo hicimos y aún estamos quitando cera.

2.    Prepara los moldes: Si es de plástico cuidado con volcar la cera muy caliente porque se deformará y desmoldará fatal, aunque pueden quedar formas interesantes. A más flexible sea el plástico, más fácil desmoldaremos. 

3.    Elige el fuego más pequeño, ponlo al mínimo y coloca el cazo. Si en algún momento sale humo de los bordes, retíralo porque significa que la cera se está quemando. Cuando enfríe podemos seguir. Lo mejor es empezar con virutas o restos pequeños y una vez derretidos, ya ponemos los trozos grandes. Se derretirá mejor. Si aparecen cosas negras flotando en el cazo, son impurezas que al volcar la cera quedarán en el fondo del cazo y podremos retirar sin que nos estropee las velas. Si aparece algo alargado flotando, evidentemente, es la mecha. Retírala con el tenedor y déjala sobre papel de cocina. Al señor que está metiendo la zarpa le deseo todo lo mejor.



4.       Prepara la mecha: debe sobrar un palmo de mecha de la longitud del molde. Si la hacemos con cordel, hacemos 3 hiladas de la misma longitud y las trenzamos como podéis ver en la foto de la izquierda. Usar los tiradores de la cocina como sujeción es práctico… si tienes la altura suficiente.
5.       Como tenemos parte de la cera derretida en el cazo, descolgamos la premecha y la bañamos 3 veces dejando secar en papel entre cada inmersión y cuidando de no gotear. Volvemos a colgarla de nuevo de los tiradores hasta que se ponga rígida. Es el momento de emocionarse… ¡mi primera mecha!



6.       En la punta donde la mecha esté más irregular atamos la piedra o concha. La introducimos en cera derretida para que una las piezas, dejamos secar y al molde de forma que quede en medio de la base. La parte que sobresale de mecha la enrollamos a un palo que apoyamos horizontal en el borde del recipiente. Como hacer un pozo. O no.





















7.
       Tenemos 10 oportunidades para saber cuándo la cera tiene la temperatura perfecta para que no derrita el molde. Una por cada dedo chamuscado. O podemos verter una gota en el trozo de plástico que nos haya sobrado al hacer el molde y comprobar si lo resiste.


8.       Rellenamos moldes. Limpiamos las virutas negras con papel y volvemos a empezar. Así hasta que alcancemos el nivel deseado de relleno.



















9.       No has acabado todavía. Cuando se dejen enfriar más de 24 horas aparecerán agujeros. Esto es porque hemos vertido la cera a no mucha temperatura para no cargarnos los moldes de plástico. No pasa nada. Volvemos a derretir cera y a rellenar. Así hasta que quede plana. Si rellenamos con un color diferente al que habíamos usado nos quedará más original. 
10.   Desmoldamos. Si es plástico, con mucha paciencia o al recortar con tijera harás palanca y al traste con la vela. Si es cristal, lo envuelves en un trapo viejo que tirarás, te pones guantes y a arrearle. Los vecinos estarán encantados contigo. Hay botellas que son estupendas como las de Lambrusco y otras horrorosas de duras como las de licores. También existen los martillos. Paciencia y cuidado.



11.   Tened preparado algodón de desmaquillar para pasarlo a la vela cuando hayamos roto el molde así quitar todas las virutas de cristal. Aunque no las veas, están ahí y son peligrosas.

12.   Corta la mecha sobrante. Deja al menos 2 dedos, no seas ruin y te vayas a quedar sin mecha. 

13.   Desmoldada y cortada la mecha, si la vela tiene imperfecciones y quieres hacerle un tunning puedes usar el secador. Al pasarlo se crean microgotas que con los dedos podemos ir alisando. Otra opción es usar el soplete. El de soldador no, bestia, el de cocina. Es más preciso y puntiforme, pero si lo acercas mucho harás un agujero y vuelta a rellenar. No todas las velas soportan bien estos retoques, algunas quedarán mate por la mala calidad de la cera. Así que empieza por donde no se ve, la base. 

Enciende la vela y… Ohhhhhh… qué fuego tan especial y tan... Mío


¡¡¡¡A REGALAR VELAS!!!!



sábado, 15 de marzo de 2014

¡Bienvenidos/as!

Después de un invierno largo largo, llegaron los primeros días primaverales y con ellos las ganas de compartir experiencias. Cada vez nos las ingeniamos más para ahorrar, crear, innovar, divertirnos... y este blog tiene que ver mucho con los cuatro conceptos. Aquí vamos a colgar esas cositas que encontramos o se nos ocurren cada día, tanto manualidades como recetas, truquitos y hasta habrá cabida para "lo que no se debe hacer" ya que a fin de cuentas... quién no se ha sentado delante de la pantalla y le ha preguntado al google cómo quitarse la mancha horrorosa de café de su camisa preferida y ha terminado eligiendo esa opción que convertía su camisa en un babero. Respuestas, preguntas, cosas nuevas, cosas prestadas, cosas interesantes, referencias... Me hago un sofá mientras caliento mi tarta de manzana... lo típico.

Y empiezo dándoos la bienvenida con la foto de un magnífico pimiento que surgió en nuestra terraza el año pasado, y que está encima de una mesa de madera que reconvertimos lijando e imprimando de blanco desgastado y que nos quedó estupenda como soporte de conversaciones de exterior. 

IMPRIMAR: es un proceso de preparación de una superficie. Si queremos pintar madera podemos hacerlo sin prepararla antes, pero lo más seguro es que rápidamente la pintura se empiece a estropear y no quede bien fijada. Si imprimamos, la madera transpirará y eliminará la humedad y la pintura nos agarrará mucho mejor. Nosotras compramos en Leroy Merlin un bote para imprimación de madera de exterior en blanco y lo aplicamos tras lijar la madera con una lijadora manual de las que no superan los 50€.