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lunes, 2 de junio de 2014

Velas caseras: trucos para teñirlas, crear formas y hacerlas aromáticas

En esta ocasión queremos ampliar algunos trucos a la entrada que ya hicimos sobre cómo hacer velas en casa. Como nos gusta hacerlas hemos seguido experimentando y por ello vamos a explicaros algunas cosas que nos han funcionado, como por ejemplo: 

Teñir cera blanca 
Añadir aceites aromáticos
Trabajar con moldes para hacer formas

Para teñir la cera blanca, el experimento ha sido de dos maneras: una con tiza rallada y la otra con crayones. Para darle color con tiza, requiere que la tiza se ralle muy bien aunque aún así quedan pigmentos en el fondo del cazo que utilicéis y después en el fondo de la vela que hagáis. Si hacéis una vela, echando la cera en un recipiente cerrado por ejemplo, un bote o lata, los pigmentos no se verán.

Vela teñida con tiza
Aunque por preferir me quedo con los crayones, al ser de cera se derriten enseguida y no deja ningún pigmento como la tiza.

En el caso de la tiza (bien rallada) introducir primero en el cazo la cera blanca, como explicamos en la entrada anterior. Cuando esté fundida y esté líquida es el momento de echar con cuidado la tiza, remover y veréis como va cogiendo el color que hayáis elegido.

Tiza rallada
Tiza rallada en el cazo lista para mezclar
Tiza pigmentando la cera


















Para teñir con los crayones introducid las barritas en el mismo momento que introduzcáis la cera a teñir, así se ira mezclando y veréis que se funden enseguida: remover et voilà. A más crayones más intensidad conseguiréis. 

Crayon mezclado con cera

La cera va pigmentando por el crayon
Si queréis que vuestras velas tengan algún aroma cuando las encendáis utilizad aceites aromáticos
Y el momento para ello es cuando casi la cera esté derretida. 
Con un chorrito será suficiente.
No será necesario ni encenderlas para que percibáis el olor.



Crayon totalmente homogeneizado con cera

Y ahora pasamos a los moldes, si queréis hacer formas con la cera, uno de los métodos es coger un molde sea de cristal, aluminio, plástico, metal o incluso ¡cáscaras de huevos! 

Velas-huevos
Lo primero que tenéis que hacer es impregnar el interior de aceite, el de toda la vida, da igual que sea de oliva, girasol, reciclado. Si usáis reciclado mejor que no sea de pescado, a ver si el aroma de la vela nos va a salir un poco raro. Bromas aparte, podéis utilizar el que queráis, eso sí, ya sea con el dedo (tampoco vamos a ser tan remilgados a estas alturas, seguramente nos habremos limpiado más de diez veces antes de terminar todo el proceso porque aunque quieras evitarlo te embadurnas las manos con la cera que estás manipulando) o con pincel, en el caso de utilizar cáscaras de huevos hacerlo con cuidado o si no se romperán. Una vez engrasados haced la vela y dejad enfriar y os saldrá muy fácilmente del envase cuando la cera se haya enfriado bien. Y si probáis a hacer velas en cascaras de huevo, podéis dejar la cascara o quitarla con cuidado y paciencia.

También podéis hacer formas circulares con un corta pasta. Para ello además del corta pasta circular, cuadrado o con formas como los de galletas, necesitaréis una bandeja de porexpan tipo las que te venden con las pechugas de pollo envasadas. Fundida la cera echamos con cuidado el líquido en la bandeja de porexpan, dejamos enfriar un poco y cuando esté un poco dura, cogemos el cortador elegido y lo introducimos con cuidado en la cera y ya tendremos la pieza o piezas elegidas. 


Si optáis por hacer más de una pieza o disco de cera de diferente color y solo disponéis de una bandeja de porexpan un truco para saber la cantidad entre una y otra es que cuando saquéis el excedente de cera de la bandeja quedará una marca alrededor de la misma así que la próxima que hagáis la rellenáis hasta la marca. Como todavía estará un poco maleable podemos hacerle con cuidado un agujero en el medio (los palillos largos tipo brocheta van genial) y pasamos el pabilo o mecha de la vela.

Vela hecha con discos y con poca cantidad de crayones
Vela hecha con discos y más crayones





















Si queréis hacer varias piezas o discos de cera, como el ejemplo de la fotografía de la vela multicolor o tenéis varias bandejas de porexpan o habrá que armarse de paciencia para ir haciendo los discos de uno en uno. Y si queréis pegarla entre disco y disco de cera poned un poco de cera derretida entre ellas, así se moverán menos.

Por último y más sencillo, también para hacer varias capas de cera, buscad un molde circular o de la forma deseada metálico, de cristal o de plástico y engrasadlo con un poco de aceite. Echad la cera despacio en el molde para que no rebose, dejad enfriar y saldrá fácilmente. Al ser cerrado y utilizar el mismo molde las medidas serán más precisas. Yo he encontrado un molde maravilloso de metal para hacer discos bien homogéneos:


Ya tenéis varios truquitos, ahora toca creatividad, tiempo y mucha paciencia
 ¡Hasta la próxima!

lunes, 31 de marzo de 2014

Velas caseras: dar cera, pulir cera

Hemos pasado una noche mágica. Como una bendita, sembraste todo el piso con velas esperando la llegada de tu pareja, emocionada y trastabillando con los muebles porque has apagado la luz demasiado pronto. Una cena especial y postres a la carta. Eso sí, el momento de soplar las velas como paso previo a la habitación ha cortado un poco el rollo. A ver si los gatos van a salir como las fallas de Valencia.

A la mañana siguiente, todo lleno de románticas gotas de cera seca y velas semiderretidas. A recordar todas las que pusimos para recogerlas. Con una bolsa vamos recuperándolas y al acabar nos acercamos a la basu… NOOOOOOOOOO. La basura es ese agujero negro lleno de gravedad que nos atrae pero dentro del cual sólo hay oscuridad. Miedo ¿verdad? Pues aléjate, leches.

Vamos a utilizar todos esos restos para unirlos de nuevo en nuestras velas personalizadas. Y así, de paso, usamos todos esos envases que conviven en el lavadero y que por alguna extraña melancolía congénita no has tirado: botellas de suavizante, de refrescos, de bebidas alcohólicas –“tiene una forma tan bonita”-, botes de mayonesa… en fin, que hay un señor llamado Diógenes que te obliga a guardar de todo para darle ese sentido a tu vida que Evax no ha conseguido darle en la búsqueda del olor de las nubes. Puedes ahorrarte la vela de la primera comunión, "esa déjala, anda, que queda muy mística".

Después de la cera, hay algo importante a considerar: sin mecha, no enciende. Entiéndelo antes de que sea demasiado tarde. 

La cuerda perfecta es la que usa para bridar la carne y que venden en bobinas circulares. Pero cualquier cordel simple de algodón nos sirve. Ojo con usar hilo porque si no te vas a tirar toda la tarde trenzando. Y necesitamos una base con algo de peso para que podamos mantener la cuerda en el centro y que no explote con el calor. Puede ser una concha marina, una chapa de refresco o una piedra pequeña que te cruces en tu paseo perruno. Piensa que cuando la vela se derrita, mejor encontrar una bonita concha que no un pedrusco de orígenes dudosos.

Utensilios:

  • Un cazo cochambroso que será exclusivo para derretir cera porque quedará inutilizable para otra  cosa
  • El tenedor más feo que tengamos por casa
  • Un palillo de brocheta o el que te llevaste del chino escondido en la chaqueta. 


Proceso:
1.    Lo fundamental aunque te consideres la más limpia del barrio es forrar todo. A ser posible con papel de aluminio en caso de tener fogones. Los de vitro después se lo pasarán pipa con la rasqueta. Nosotros no lo hicimos y aún estamos quitando cera.

2.    Prepara los moldes: Si es de plástico cuidado con volcar la cera muy caliente porque se deformará y desmoldará fatal, aunque pueden quedar formas interesantes. A más flexible sea el plástico, más fácil desmoldaremos. 

3.    Elige el fuego más pequeño, ponlo al mínimo y coloca el cazo. Si en algún momento sale humo de los bordes, retíralo porque significa que la cera se está quemando. Cuando enfríe podemos seguir. Lo mejor es empezar con virutas o restos pequeños y una vez derretidos, ya ponemos los trozos grandes. Se derretirá mejor. Si aparecen cosas negras flotando en el cazo, son impurezas que al volcar la cera quedarán en el fondo del cazo y podremos retirar sin que nos estropee las velas. Si aparece algo alargado flotando, evidentemente, es la mecha. Retírala con el tenedor y déjala sobre papel de cocina. Al señor que está metiendo la zarpa le deseo todo lo mejor.



4.       Prepara la mecha: debe sobrar un palmo de mecha de la longitud del molde. Si la hacemos con cordel, hacemos 3 hiladas de la misma longitud y las trenzamos como podéis ver en la foto de la izquierda. Usar los tiradores de la cocina como sujeción es práctico… si tienes la altura suficiente.
5.       Como tenemos parte de la cera derretida en el cazo, descolgamos la premecha y la bañamos 3 veces dejando secar en papel entre cada inmersión y cuidando de no gotear. Volvemos a colgarla de nuevo de los tiradores hasta que se ponga rígida. Es el momento de emocionarse… ¡mi primera mecha!



6.       En la punta donde la mecha esté más irregular atamos la piedra o concha. La introducimos en cera derretida para que una las piezas, dejamos secar y al molde de forma que quede en medio de la base. La parte que sobresale de mecha la enrollamos a un palo que apoyamos horizontal en el borde del recipiente. Como hacer un pozo. O no.





















7.
       Tenemos 10 oportunidades para saber cuándo la cera tiene la temperatura perfecta para que no derrita el molde. Una por cada dedo chamuscado. O podemos verter una gota en el trozo de plástico que nos haya sobrado al hacer el molde y comprobar si lo resiste.


8.       Rellenamos moldes. Limpiamos las virutas negras con papel y volvemos a empezar. Así hasta que alcancemos el nivel deseado de relleno.



















9.       No has acabado todavía. Cuando se dejen enfriar más de 24 horas aparecerán agujeros. Esto es porque hemos vertido la cera a no mucha temperatura para no cargarnos los moldes de plástico. No pasa nada. Volvemos a derretir cera y a rellenar. Así hasta que quede plana. Si rellenamos con un color diferente al que habíamos usado nos quedará más original. 
10.   Desmoldamos. Si es plástico, con mucha paciencia o al recortar con tijera harás palanca y al traste con la vela. Si es cristal, lo envuelves en un trapo viejo que tirarás, te pones guantes y a arrearle. Los vecinos estarán encantados contigo. Hay botellas que son estupendas como las de Lambrusco y otras horrorosas de duras como las de licores. También existen los martillos. Paciencia y cuidado.



11.   Tened preparado algodón de desmaquillar para pasarlo a la vela cuando hayamos roto el molde así quitar todas las virutas de cristal. Aunque no las veas, están ahí y son peligrosas.

12.   Corta la mecha sobrante. Deja al menos 2 dedos, no seas ruin y te vayas a quedar sin mecha. 

13.   Desmoldada y cortada la mecha, si la vela tiene imperfecciones y quieres hacerle un tunning puedes usar el secador. Al pasarlo se crean microgotas que con los dedos podemos ir alisando. Otra opción es usar el soplete. El de soldador no, bestia, el de cocina. Es más preciso y puntiforme, pero si lo acercas mucho harás un agujero y vuelta a rellenar. No todas las velas soportan bien estos retoques, algunas quedarán mate por la mala calidad de la cera. Así que empieza por donde no se ve, la base. 

Enciende la vela y… Ohhhhhh… qué fuego tan especial y tan... Mío


¡¡¡¡A REGALAR VELAS!!!!