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martes, 23 de septiembre de 2014

La silla azul.



Vamos a restaurar!!!
 Haciendo algo sencillo, rápido, económico y sobre todo original.


 Material: Objeto en cuestión a restaurar (en este caso silla carlos V y firmero) 
               Papel lija "Canford" para zapatos, látex y o barniz 
               Pintura: esmalte acrílico (sin disolventes) o pintura mobiliario interior.









¿Empezamos? Venga vamos a ello ;) Aquí os mostramos una silla "antes de", en este caso la silla en cuestión fue sacada de un rastro a muy buen precio, (en lo que nos fijamos fue que la estructura está firme y la tapicería intacta) con lo cual tenemos una gran silla aunque en ese momento parecía sacada de la serie de la familia Adams. En este caso como tenía puntas de carcomas antiguas, reparamos la carcoma, es sencillo, líquido anti carcoma en cada punta y reforzar impregnando toda la madera a brochazos con líquido anti carcoma. Una vez secado (24H), tapamos agujeros con tapa faltas para madera y lijamos con papel de 60 o 40, (siempre después de un lijado pasar paño algo humedecido para eliminar polvo adherido del lijado), no queremos perder grabado ni nada x el estilo, sólo hacer de la madera algo más porosa para la imprimación de la pintura.



 Como podéis ver en el material os hemos puesto dos clases de pintura, en el primer caso el esmalte acrílico es muy muy versátil, con gran gama de colores y súper económico, la gran ventaja es que sirve tanto para madera como para metal, es más, si cogéis colores básicos podéis hacer mezclar y guardarlas en bote cristal (es como trabajar con temperas escolares) se limpia con agua, gran resistencia golpes… o sea todo ventajas El segundo tipo de pintura, pintura mobiliario interior, podemos hacer mezclas como anterior y también económico pero solo sirve para madera y aparte normalmente hay que utilizar aguarrás para la limpieza de utensilios. En los dos casos los acabados son geniales, de gran secado y fácilmente encontraréis en cualquier droguería o gran almacén. ¿Pintamos ya? Pues vamos a ello!! En este caso hemos elegido esmalte acrílico y hemos mezclado azul marino con blanco para conseguir azul pitufo. 



Damos una primera mano y dejamos secar, normalmente en 30min, ya puedes dar segunda mano, pero siempre se recomienda al menos dejar pasar 4h, (mejor adherencia), observaréis que la pintura es muy densa si queréis dejar un efecto envejecido con una mano de pintura y una brocha grande o pintándola con trapo ya está conseguido, si queréis imprimación total pues hay que darle segunda mano.


 Como el tapiz es verde y lo queremos blanco, podemos hacer mil inventos caros y costosos para teñir… pero… va a ser que no… existiendo el canford de toda la vida para zapatos lo teñiremos y queda genial resistente y lavable, en este caso hemos elegido blanco (habrá que darle varias manos de canford) , pudiendo utilizar cualquier color que exista mercado. Bueno esto ya es otra cosa verdad? 


Bueno poco nos queda en realidad, podeos realzar las filigranas con toques de blanco, o directamente ya le aplicamos barniz y dejamos el tiempo de secado indicado y…. tachannnnn!!!! 


Algo único nuevo y exclusivo sólo para vuestros hogares. Disfrutad!

domingo, 15 de junio de 2014

Conjunto cajonera y mesita: PARTE II


Material:


  • Tinte azul madera
  • Lija
  • Reparador de madera
  • Pintura blanca "ibicenca" para madera
  • Barniz

Bueno, llegó el momento de continuar con la segunda parte de la entrada en que os explicábamos cómo hacer el archivador vintage…. ¿¿¿Empezamos???

¡Muy bien! a por el 

Primer paso: la mesita

Sé que puede sonar a chorrada, pero lo primero que siempre tenemos que hacer por muy tonto que suene es mirar la mesita, no con el fin de hacerle un poema bucólico sino más bien con la idea de ver bien qué tenemos delante y dónde queremos llegar con ella. En este caso queremos llegar a convertirla en una mesita adaptada a un estilo en particular y a la vez conseguir que vaya a juego con el archivador de la entrada anterior del blog.

La madera, hagamos el trabajo que hagamos, no es al tacto como el metal o el plástico, es un material que al contacto con la mano siempre hay más trabajo artesanal, lo tenemos que sentir más como material noble que es.

Ya hemos elegido una mesita que no tiene un final de madera trabajada, sino una capa de laca (melanina) que sustituye a lo que antiguamente se labraba y trabajaba a mano. También tiene varios poros o golpes (los años) que también repararemos.

Cogemos la lija de grano fino primero y hacemos una pasada, comprobamos que se ha quedado más guarreada que otra cosa y además se astilla por lo que después pasamos a lija de grano más gordo, 8-10. Pasamos la lija por toda la mesita para hacerla porosa y una vez que la tenemos aplicamos reparador de madera (en el caso de que lo requiera) en los agujeros o golpes antes comentados.

Una vez secado el reparador volvemos a lijar con grano fino para pulir los bordes del reparador aplicado y convertirlo íntegro con la mesita.

Paso dos: teñir y pintar

Este paso es muy sencillo, cogemos el tinte azul y lo aplicamos por toda la mesita, en este caso como la mesita de base es de madera oscura le damos varias manos porque lo que queremos conseguir es un afecto azulado grisáceo como las tapas del archivador. (Si la madera de la mesita fuese de madera clara, cogeríamos un tono de tinte más grisáceo).

No os preocupéis en buscar tintes de madera o pagar mucho, se puede teñir madera directamente con los tintes de pintura, sí, con esos botecitos que indican que pongas sólo unas gotas para teñir la pintura blanca y siempre terminamos echando un chorreón sin conseguir el tono deseado).

Una vez secada la mesita, procedemos a darle una mano de pintura blanca para envejecer (este tipo de pintura la podemos encontrar en cualquier gran superficie, es una pintura especial para dejar ver la beta o la tintada de debajo que es la que nos interesa porque es la propia de la madera) en este caso yo encontré una que se llevaba efecto ibicenco “no sé muy bien porque….”

Le damos una mano de esta pintura y esperamos al secado completo, comprobamos si es el efecto deseado. Si no queremos que se vea mucho la tintada de debajo se le da tantas manos como se quiera… pero con un par normalmente basta.








Tercer paso; forrar y barnizar

En el cajón de la mesita hemos hecho el mismo procedimiento que anteriormente con el resto de la mesita. Pero ¿y la parte de dentro? En la entrada del archivador os comentamos que os guardarais los restos sobrantes del forrado del archivador ¡Ahora sabéis para que! Pues sí, para poder forrar el cajón y así lo trasformamos para que haga conjunto con el archivador.

Para forrar el cajón en este caso hemos cogido retal para cubrir los frontales anteriores, la base y el frontal  anterior interno, y hemos recortado dos piezas para los laterales internos.  Una vez recortadas las piezas de papel de empapelar, cogemos cola de empapelar: el culo del bote que nos quedaba del archivador lo aplicamos al cajón y colocamos los trozos recortados. Empezamos con el grande y posteriormente aplicamos los laterales internos para que sea más fácil si tenemos que rectificar cualquier errata durante la aplicación del papel. Terminado este proceso, dejando las horas correspondientes de secado, podemos aplicar barniz o látex para que el papel se conserve en el tiempo. En este caso, como el papel en cuestión ya es algo plastificado y lavable, hemos preferido dejarlo con su propio aspecto.

Cuarto paso: barniz

Después de la currada que os habéis metido toca disfrutar dándole una mano de barniz y listo. ¡Felicidades! Ya tenéis vuestra preciosa mesita vintage


martes, 10 de junio de 2014

Mesita vintage Lady Lidia




¡Hola! Hoy os explicaremos cómo dar un aire nuevo a lo que ya tenemos sin necesidad de comprar grandes muebles. Podemos babear viendo esas preciosas casas con esos maravillosos muebles hechos a juego o directamente darle a lo que ya tenemos en casa nuestro aire más personal e intransferible.

Para la entrada de hoy hemos cogido una mesita plegable tipo ochentera que estaba aparcada altillo.




La rescatamos y la lijamos con una lija de grano medio. Le pasamos un paño húmedo y secamos (para quitar el polvo) y en este caso cogemos tinte naranja y le damos una abundante mano. Que cada cual elija el tinte que más le guste.

Dejamos secar.

Cogemos los motivos que queremos instaurar en la mesita. En este caso tiene nombre de Lady…. Lady Lidia, con lo cual elegimos imágenes de Lady de la época.



Hacemos una mezcla de ¾ de cola y ¼ de agua para conseguir una mezcla más espesa y empapamos bien tanto la superficie donde queremos poner las imágenes como en la parte de atrás de la imagen.



Una vez colocada cogeremos un pincel mediado y daremos pasadas por encima de la imagen; veremos que vamos arrastrando parte de la tintada por los márgenes de la ilustración de la Lady (por eso hemos hecho más espesa la mezcla y hemos dado una capa abundante de tinte) así conseguiremos un efecto totalmente instaurado en el paso del tiempo sobre las Lady, quedando envejecidas como la misma mesita. Procedemos con el mismo método con el resto de las ilustraciones.



Dejamos secar...

















Y por último ponemos una generosa capa de látex y... obtendréis un resultado como éste:



¡Ya tenemos mesita vintage Lady Lidia!

sábado, 15 de marzo de 2014

¡Bienvenidos/as!

Después de un invierno largo largo, llegaron los primeros días primaverales y con ellos las ganas de compartir experiencias. Cada vez nos las ingeniamos más para ahorrar, crear, innovar, divertirnos... y este blog tiene que ver mucho con los cuatro conceptos. Aquí vamos a colgar esas cositas que encontramos o se nos ocurren cada día, tanto manualidades como recetas, truquitos y hasta habrá cabida para "lo que no se debe hacer" ya que a fin de cuentas... quién no se ha sentado delante de la pantalla y le ha preguntado al google cómo quitarse la mancha horrorosa de café de su camisa preferida y ha terminado eligiendo esa opción que convertía su camisa en un babero. Respuestas, preguntas, cosas nuevas, cosas prestadas, cosas interesantes, referencias... Me hago un sofá mientras caliento mi tarta de manzana... lo típico.

Y empiezo dándoos la bienvenida con la foto de un magnífico pimiento que surgió en nuestra terraza el año pasado, y que está encima de una mesa de madera que reconvertimos lijando e imprimando de blanco desgastado y que nos quedó estupenda como soporte de conversaciones de exterior. 

IMPRIMAR: es un proceso de preparación de una superficie. Si queremos pintar madera podemos hacerlo sin prepararla antes, pero lo más seguro es que rápidamente la pintura se empiece a estropear y no quede bien fijada. Si imprimamos, la madera transpirará y eliminará la humedad y la pintura nos agarrará mucho mejor. Nosotras compramos en Leroy Merlin un bote para imprimación de madera de exterior en blanco y lo aplicamos tras lijar la madera con una lijadora manual de las que no superan los 50€.