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martes, 30 de septiembre de 2014

Otra forma de hacer patatas.


Mmmmm patatas!!!mmmm fritas, al horno, en tortilla, puré, montaditos, de bolsa, cremas, con salsas, en guisos, tantas y tantas formas de hacerla.... pero a quién no le gustan?

Bien pues partiendo de la base que gustan y que son económicas, ¿por qué no cocinarlas de otra forma? esta receta es ideal para visitas, amantes patateros o simplemente por probar, os aseguro que indiferentes no os dejará.

Ingredientes:

  1. Patatas
  2. Aceite
  3. Pimienta negra o nuez moscada
  4. Sal
  5. Nata líquida (opcional).
  6. Bacon (opcional).
  7. Queso (opcional).

¿Manos a la obra?

Empezaremos buscando por la cocina un recipiente resistente al horno y que tenga bordes altos; esto es debido a que la patata tiene que ir laminada y entera para que no se caiga (aquí está el truco).
¿Encontrado el recipiente? Bien, pues cogemos las patatas y cortamos en rodajas, lo más finas que podamos, eso sin perder la forma de la patata original, porque una vez laminada en rodajas irá tal cual a la bandeja; repetimos la operación con cada patata cubriendo todo el recipiente y dejando una mínima separación entre rodajas (si cogemos un recipiente en forma circular la misma circunferencia ya nos va dando la separación).
Una vez colocadas las patatas rociamos con un poco de aceite y salpimentaremos las patatas o “salnuezcaremos” eso ya va en gustos.
y…. ya ta!! Al horno!!! A unos 190 grados y chup chup. Para ver que están listas la mejor forma es el "chuscarradet" de por encima y si pinchamos la patata tiene que tener una textura como de atravesar agua.



Recomendación personal:
Si le añadís unos 200 ml de nata líquida, antes de añadirle el aceite y sal, quedan irresistibles, y en la última horneada el bacon y queso por encima para gratinar…. Será el colofón patatero!!
Pensad que podéis añadir cualquier “sobra que tengáis por la nevera” quedando realmente muy muy sabroso cocinar la patata de esta forma.



Espero que os encante la receta!

martes, 23 de septiembre de 2014

La silla azul.



Vamos a restaurar!!!
 Haciendo algo sencillo, rápido, económico y sobre todo original.


 Material: Objeto en cuestión a restaurar (en este caso silla carlos V y firmero) 
               Papel lija "Canford" para zapatos, látex y o barniz 
               Pintura: esmalte acrílico (sin disolventes) o pintura mobiliario interior.









¿Empezamos? Venga vamos a ello ;) Aquí os mostramos una silla "antes de", en este caso la silla en cuestión fue sacada de un rastro a muy buen precio, (en lo que nos fijamos fue que la estructura está firme y la tapicería intacta) con lo cual tenemos una gran silla aunque en ese momento parecía sacada de la serie de la familia Adams. En este caso como tenía puntas de carcomas antiguas, reparamos la carcoma, es sencillo, líquido anti carcoma en cada punta y reforzar impregnando toda la madera a brochazos con líquido anti carcoma. Una vez secado (24H), tapamos agujeros con tapa faltas para madera y lijamos con papel de 60 o 40, (siempre después de un lijado pasar paño algo humedecido para eliminar polvo adherido del lijado), no queremos perder grabado ni nada x el estilo, sólo hacer de la madera algo más porosa para la imprimación de la pintura.



 Como podéis ver en el material os hemos puesto dos clases de pintura, en el primer caso el esmalte acrílico es muy muy versátil, con gran gama de colores y súper económico, la gran ventaja es que sirve tanto para madera como para metal, es más, si cogéis colores básicos podéis hacer mezclar y guardarlas en bote cristal (es como trabajar con temperas escolares) se limpia con agua, gran resistencia golpes… o sea todo ventajas El segundo tipo de pintura, pintura mobiliario interior, podemos hacer mezclas como anterior y también económico pero solo sirve para madera y aparte normalmente hay que utilizar aguarrás para la limpieza de utensilios. En los dos casos los acabados son geniales, de gran secado y fácilmente encontraréis en cualquier droguería o gran almacén. ¿Pintamos ya? Pues vamos a ello!! En este caso hemos elegido esmalte acrílico y hemos mezclado azul marino con blanco para conseguir azul pitufo. 



Damos una primera mano y dejamos secar, normalmente en 30min, ya puedes dar segunda mano, pero siempre se recomienda al menos dejar pasar 4h, (mejor adherencia), observaréis que la pintura es muy densa si queréis dejar un efecto envejecido con una mano de pintura y una brocha grande o pintándola con trapo ya está conseguido, si queréis imprimación total pues hay que darle segunda mano.


 Como el tapiz es verde y lo queremos blanco, podemos hacer mil inventos caros y costosos para teñir… pero… va a ser que no… existiendo el canford de toda la vida para zapatos lo teñiremos y queda genial resistente y lavable, en este caso hemos elegido blanco (habrá que darle varias manos de canford) , pudiendo utilizar cualquier color que exista mercado. Bueno esto ya es otra cosa verdad? 


Bueno poco nos queda en realidad, podeos realzar las filigranas con toques de blanco, o directamente ya le aplicamos barniz y dejamos el tiempo de secado indicado y…. tachannnnn!!!! 


Algo único nuevo y exclusivo sólo para vuestros hogares. Disfrutad!

sábado, 30 de agosto de 2014

Gazpacho: agradecimientos y polémicas 1ª parte



¿Por qué este título? 

Agradecimientos varios para todas las visitas que tenemos en nuestro blog. De tierras cercanas y lejanas es sorprendente y gratificante comprobar que nos siguen conocidos y personas que probablemente no conoceremos nunca y que entran en nuestro pequeño rincón cibernético, aunque sea por unos segundos. A todos ellos, gracias.

Polémica porque escribiremos sobre algunas típicas recetas que pueden crear debate e incluso discusión sobre el modo de hacerse o sobre los ingredientes que llevan, no sólo dependiendo del lugar sino también del vecino o familiar de turno que las haga.

La primera de ellas será el gazpacho. Y la receta es del gazpacho andaluz pero, como decía, seguro que alguien lo lee y piensa "así no es" y ¡ya tenemos el debate! Aquí también queremos dar las gracias a amigos que para hacer esta deliciosa sopa fría de tomate -que le llamarían en algún lugar lejano- reparten sus tomates de huerto con nosotros, gracias Adri. Y luego están los amigos que nos dejan coger con nuestras manos las verduras que van brotando en sus huertos aunque a veces corran el riesgo de dejarlo en manos inexpertas (como es mi caso) y se queden con toda la planta en la mano: imaginad mi cara. Eso sí, fui comprendida y disculpada. Gracias Fran y Jose. Hay que decir que estos tomates no tienen absolutamente nada que ver con lo que compras en tiendas por tamaño, olor y, por supuesto, sabor. Así que si tenéis la suerte de conocer a alguien con huerto propio, de verdad, vale muchísimo la pena.

Bueno, después de este largo prólogo, pasemos a los ingredientes:

6 Tomates maduros que no estén muy blandos
2 Pimientos verdes
1 Pepino
1 Cebolla
1 Ajo
1 Rebanada de pan
1 Pimiento rojo
1 Cucharada sopera de vinagre
4 Cucharadas soperas de aceite de oliva
Sal

Primero pelaremos los tomates: hay dos maneras de hacerlo, se pueden pelar como cualquier fruta o poniéndolos menos de un minuto en agua hirviendo que se llama ESCALDAR. Si elegís pelarlos introduciéndolos en agua hirviendo es muy importante que sea menos de un minuto para que no se cocine el tomate y cambie su sabor. El método para ambos y que ayuda a pelarse bien es hacerles un corte en cruz en la parte trasera del tomate: os facilitará el proceso. 

Una vez pelados retiramos las semillas y los troceamos.

Pelamos el pepino, la cebolla y el ajo. Se lavan los 2 pimientos verdes y el pimiento rojo, se les quita las semillas y los troceamos también.

Ponemos en un bol -¡recuerdo que mi madre cocinaba para tantos que lo hacía en una olla grande!- los tomates, los 2 pimientos verdes, el pimiento rojo, el pepino, la cebolla y el ajo. Y ahora con mucho cuidado de las salpicaduras trituramos con la batidora eléctrica unos minutos, añadimos la rebanada de pan, las 4 cucharadas de aceite, la sal (aquí no hemos puesto medida porque depende del gusto de cada uno) y la cucharada de vinagre: trituramos de nuevo hasta que quede todo bien emulsionado

Ahora ponemos agua fría, a gusto también de cómo de líquido lo queramos, y mezclamos bien. 

Después hay que pasarlo por el colador; si se pasa por un colador chino, mejor. Si queda espeso y queréis que esté más líquido podéis añadirle más agua.

Si queréis servirlo con una guarnición o acompañamiento, sería pepino, pimiento cortado en daditos y cebolla picada: todo esto en crudo. También pan tostado en cuadraditos tipo picatostes. 

La receta más fresquita del verano

A la próxima... la otra receta polémica. ¿Cuál será?

   

domingo, 17 de agosto de 2014

Ahorro Wallapop: vende lo que no quieres y compra a buen precio



Hoy hemos decidido dedicarle un artículo a una aplicación móvil que nos va a ir estupenda para ahorrar y para reciclar, ya que lo que nosotros no queremos quizás alguien lo esté buscando. Seguro que has visto algún anuncio por televisión y, si no, no te preocupes, que ya te lo explicamos nosotros. La hemos probado y nos ha parecido genial para poder montarnos compras y ventas sin comisiones de por medio y con la facilidad de hablar directamente mediante mensajes con la gente que vende y compra.

¿Para qué sirve Wallapop?

Para comprar objetos de segunda mano o hasta nuevos pudiendo ver si se encuentran cerca de donde vivimos y teniendo comunicación directa con el comprador.
Para vender todo lo que no necesitamos, que nos parece un trasto más y que estamos tentados de enviar a la basura donde acabará, si alguien no lo coge antes, acumulándose en un vertedero. 

¿Cómo funciona Wallapop?

Primero, instala la aplicación en tu móvil o tablet: si eres de Android desde Google Play y si eres de Apple desde App Store. Ya sabes, buscas el nombre e "Instalar". En unos minutos la tienes lista.

Regístrate: puedes añadir foto al perfil para que quien vea los productos vea también tu foto. 

Ya puedes empezar a comprar y vender. 

Vendiendo en Wallapop

En la zona de arriba, en la barrita verde donde pone el nombre de la aplicación, verás el símbolo de una cámara para poder hacer fotos al objeto que quieres vender. También puedes seleccionar la foto de tu galería de imágenes del móvil. Después de hacerla te pedirá que pongas una pequeña descripción, el precio al que lo quieres vender y de qué categoría forma parte. Cuando has rellenado todo le das al botón que está en la parte superior derecha, "GUARDAR" y ala, ya tienes tu primer producto a la venta.

Desde ese momento la gente puede verlo y se le interesan te pueden hacer contraofertas o preguntarte por él. Cada vez que eso pase, te aparecerá en el móvil el icono de una nube como aviso y también un mail a la dirección de correo que pusiste en el registro. Podrás chatear con la persona y llegar a un acuerdo.

Puedes poner a la venta la cantidad de objetos que quieras. Es tan fácil como foto, descripción y precio. Sin coste ninguno. Y una vez lo publicas puedes compartirlo por Facebook, Twitter y otras aplicaciones sociales para que pueda llegar a más gente.

Comprando en Wallapop

Cuando abres la aplicación, puedes darle al icono que está arriba a la derecha de la lupa para desplegar una serie de opciones. Puedes decidir dónde buscas un objeto y/o buscar que hay en una categoría específica. Puedes poner un límite de distancia si lo que quieres es poder quedar con el vendedor cara a cara, fijar hasta dónde quieres gastarte y ordenar por precio, por proximidad o por últimos publicados. Multitud de opciones en el mercadillo virtual que está creciendo a un ritmo frenético.

También tienes la opción de abrirte un menú desplegable tocando arriba a la izquierda, a las tres rallitas que se encuentran al lado de la nube. Desde allí podrás ir a los mensajes, invitar a tus amigos a que conozcan la aplicación, subir un producto para vender y ver qué hay NUEVO EN TU ZONA. Esta opción es interesante porque vemos qué se está vendiendo cerca nuestro que nos puede interesar.

También podemos ir a colecciones que crean los desarrolladores de Wallapop uniendo objetos en venta por temáticas. Como estamos en veranito hace poco tenemos la colección "¡Me voy de cámping!" donde podemos encontrar que se venden... ¡¡¡hasta autocaravanas!!!

¿Merece la pena Wallapop?

¡Mucho! Podemos encontrarnos que nuestro Paleomóvil lleva mal la aplicación y nos va lenta y pesada o que nos comenta eso tan romanticón de "No queda espacio de almacenamiento". Yo recomiendo hacer limpieza de fotos, aplicaciones y demás porque ésta es una de las aplicaciones más útiles que vamos a tener instaladas. Bueno... y el Candy Crush.

Comprar a buen precio y vender lo que no queremos son dos acciones que seguro que todos hemos querido hacer y con esta herramienta se nos va a hacer muy muy fácil y cómodo. ¡

¡A ahorrar y montárnoslo de la mejor forma posible!

martes, 12 de agosto de 2014

Crear cuadros con perchas customizadas



¿Nunca habéis pensado cómo colgar algo que realmente os gustaría ver en una pared pero o no encontráis el marco apropiado o teméis que la pared os quede como un queso "gruyère"?

Bien, pues buscando soluciones a esta complicada tesitura de la vida os proponemos una idea: ¡customizar perchas de madera y usarlas para colgar las fotos que más os gusten!

Material que vamos a utilizar:


  • Perchas de madera
  • Tintes o betún de Judea
  • Barniz
  • Lija
  • Láminas con fotografías o diseños que os gusten

Esto es tan fácil que ni siquiera hace falta pasos….

Primero de todo, cogemos la percha: estamos obligados a que las perchas o tengan pinzas para colgar o sean como las que adjuntamos en las fotos para poder colgar posteriormente lo que queremos lucir en nuestras paredes.

Volvemos a la percha que tenemos en la mano (perdón me despisté), cogemos una lija de grano pequeño y le damos varias pasadas por si está algo barnizada: el objetivo es volverla lo más porosa posible.

Aplicamos el tinte o el betún de Judea y lo extendemos bien ya que nos puede quedar demasiado efecto envejecido (o sea oscuro….) y vamos estirándolo para marcar las betas de la madera de las perchas. Aplicaremos tantas manos como intensidad de color queramos. 




















Una vez finalizado y dejado secar, aplicaremos una leve capa de barniz o látex y ya lo tendremos listo para poder utilizar como marco de diseño único y personalizado.






Ahora añadimos la lámina con un diseño que nos guste. Nosotros hemos elegido un par de diseños vintage que nos encantan. Y con el poco peso que tienen, un clavo de los que no necesitan taladro será suficiente para decorar nuestras paredes.



martes, 5 de agosto de 2014

Bizcocho esponjoso: aprovecha las claras que te sobran

Volvemos con otra receta basada en el aprovechamiento y, además, sencilla: dos por uno. Como ya os comentamos en otra entrada, este dulce se basa en las claras que nos sobran cuando en un postre o salado usamos sólo las yemas. Con este bizcocho podemos usar las claras porque no las vamos a tirar, al revés, vamos a aprovecharlas para hacer repostería. Podéis usar también claras congeladas que hayáis ido guardando.


Procedamos pues a detallar los ingredientes que necesitaremos. Recordemos que colocarnos todos los ingredientes a mano lo va a hacer mucho más fácil.
  • 150 gr. de azúcar.
  • 50 gr. de harina.
  • 50 gr. de maicena (fécula de maíz)
  • 25 gr. de mantequilla.
  • 5 Claras de huevo.
  • 1 cucharadita de levadura en polvo.
  • La ralladura de un limón.


1.Derretimos la mantequilla: podéis derretirla en el microondas unos segundos y después dejar que se enfríe unos minutos en la nevera o dejar que se derrita a temperatura ambiente; si lo hacéis durante el verano, no el proceso irá rapidito.

2. Precalentamos el horno a 180 grados.

3. Engrasamos un molde, da igual el tamaño. Dependiendo del mismo saldrá más grueso o más delgado.

4.Mezclamos en un bol los 50 gr. de harina con los 50 gr. de maicena o fécula y la cucharadita de levadura en polvo y reservamos.

5.Ahora en un bol, introducimos las 5 claras y batimos hasta que nos quede como un merengue; en este punto debéis mezclar poco a poco y con cuidado el azúcar de forma envolvente porque si le damos fuerza después no nos subirá.

6.Echamos la harina, la mezclamos con la fécula y la levadura que habíamos reservado, luego la mantequilla que tiene que estar con textura pomada y la ralladura de limón. Y volvemos a batir.

7.Cuando todos los ingredientes se hayan mezclado bien, metedlo en el molde que hayáis escogido y engrasado. Introducid en el horno y en unos 20 o 25 minutos a 180 grados debería quedaros hecho y doradito. Si tenéis dudas, al acabar el tiempo, el palillo o la brocheta, que es más larga, no falla: si sale limpio ya podéis sacarlo del horno.

Es un bizcocho que no quedará muy esponjoso si nos hemos con el batido. Si nos ha pasado eso y  queremos  darle un toque para que quede menos seco, sobre todo pensando en el día siguiente, podéis hacer un chocolate a la taza espeso y echarlo por encima del bizcocho. ¡Quedará más goloso!


sábado, 12 de julio de 2014

Crear un marco perchero customizado


Material:
  • Papel decopauge o de forrar
  • Betún de Judea (si queremos envejecer)
  • Pintura en spray
  • Marcos variados
  • Colgadores
  • Cola 
  • Agua
  • Pincel
Empezamos cogiendo los marcos y desmontándolos para quedarnos sólo con el esqueleto decorativo. Aislaremos la zona de trabajo con papel de periódico para no liarla cuando cubramos con spray los marcos. Como hemos cogido marcos de plástico, la pintura se adhiere perfectamente y queda un final muy pulido. Una vez bien cubiertos, los dejamos secando el tiempo que les haga falta, según os indiquen las instrucciones del propio spray. Normalmente en 24 horas los tenemos listos.



Mientras dejamos secando, cogemos la base del marco donde normalmente pondríamos la foto y tomamos la medida que necesitamos para recortar el papel decoupage, aunque podéis utilizar el que os guste. Para pegar el papel mezclamos cola y agua y cubrimos la superficie. Pegamos el pagel y encima de éste damos otra capa de cola y agua para que quede totalmente fijado y liso. Dejamos secar





Cogemos los colgadores y los presentamos en la superficie donde hemos pegado el papel comprobando que los tornillos para ensamblar los colgadores no traspasarán la superficie a perforar. Una vez presentados y marcado con lápiz el lugar donde se dispondrán los tornillos pasamos a atornillar los colgadores.





Montamos el marco y para darle un aire mucho más retro cogemos betún de Judea en una pequeña servilleta o trapo y damos pasadas en las partes más superficiales del marco como los bordes o las zonas más labradas.

¡Ya tenemos nuestros marcos personalizados donde colgar nuestros bolsos o chaquetas!




¡Esperamos que os guste y que os inspiren muchas más ideas!


jueves, 3 de julio de 2014

Crear mesas a partir de bobinas/carretes de madera recicladas

Mesitas carrete

Materiales:

Bobinas/carretes de cable eléctrico
Pintura (imprimación blanca)
Látex
Patas

¡Hola! Hoy os presentamos una entrada rápida pero no por eso menos interesante basada en la idea de reciclar y restaurar bobinas de cables, con la posibilidad de crear miles de diseños, siguiendo la moda de usar como decoración elementos que pertenecían a ámbitos de la obra o la electricidad como los palets (tan de moda ahora) o los carretes de hilo eléctricos o telefónicos.

A pesar de que es más complicado conseguir carretes que palets o cajas de madera, si buscamos por internet o pasáis por sitios que tienen obras paradas veréis que no es tan complicado conseguirlos. En la web de Segunda mano encontraréis varios vendedores de bobinas de madera.



Empecemos. En este caso os presentamos varias mesitas con este tipo de carretes; estas bobinas son de tamaño mediano aunque existen muchísimas medidas, igual que pasa con los palets.


















En ambas presentaciones, pintamos con pintura de imprimación blanca todo el carrete (al ser madera lisa no hay veta visible de madera para realzarla) y damos dos capas para que quede bien imprimado todo el carrete.

De los dos carretes cogemos uno entero y recortamos tanto papel decopauge como de scrapbooking de motivo primaveral y lo enganchamos (mezcla clásica de cola y agua) cubriéndolo por encima con la misma mezcla. Una vez seco le damos una capa de látex para que resista bien a las temperaturas y no se deteriore con el paso del tiempo. Después le colocamos unas patas efecto retro pintadas con la misma pintura blanca anteriormente mencionada (mal pintadas, para hacerla en dos tonos) las collamos con tornillos y ¡LISTO! Mesa de diseño para el jardín, balcón, terracita o lo que tengamos.

El otro carrete decidimos colocarlo dentro de casa y darle varias opciones. Con una caladora cortamos el carrete por la mitad. Le damos una capa de imprimación blanca y utilizamos la misma técnica para la colocación del papel que habíamos usado: por un lado con motivo de escritorio antiguo y la otra mitad del carrete con carteles vintage adaptados a la mitad del carrete. Una vez enganchados, con betún de Judea envejecemos la mitad del carrete tipo escritorio para darle mucha más personalidad al resultado.

Terminada la parte de decoración, aplicamos capa de látex y ponemos las patas aunque en este caso bajitas para convertirlos en muebles bajos, mesitas auxiliares o estantes apilándolos y apoyándolos sobre una pared. También podemos prescindir de las patas y colocarlos directamente en la pared como si fueran estanterías.





Los carretes son tan versátiles que podemos decorarlos con fotos como hemos hecho nosotros o decorarlos con grabados, cenefas pintadas, trasferencias de imágenes, photocollage familiar, pintura... Cualquier cosa que se os ocurra. Es práctico, fácil y EXCLUSIVO. Vuestro diseño para vuestro hogar.

¡Hasta la próxima! 

sábado, 21 de junio de 2014

Y para acabar... Coca de Sant Joan de crema

Como no hay dos sin tres, ahí va la tercera coca. Ésta vez de crema, así podéis elegir la que más os guste o hacer las tres. De esta manera tendréis cocas diferentes para distintos paladares. Esta es más grande a diferencia de las otras dos, o sea, ¡a compartir!. 


Empezaremos haciendo la crema para que le dé tiempo a enfriarse y así no quemarnos al ponerla en la coca. Y lo que necesitamos será:
  • Medio litro de leche.
  • 4 Yemas de huevo.
  • 3 cucharadas de maicena.
  • 125 gr. de azúcar.
  • 1 palo de canela en rama.
  • 1 trozo de cáscara de limón.

En un cazo mediano, poned la leche, la canela y la cáscara de limón a fuego suave hasta llegar a hervir. Mientras la leche está en el fuego iremos mezclando las yemas con el azúcar y la maicena, así que aunque necesitamos que la leche hierva, de momento no nos interesa poner el fuego fuerte a no ser que tengáis cuatro manos y podáis hacer dos cosas a la vez. 

En un bol que no sea metálico, batiremos las yemas de los huevos con el azúcar, hasta que nos quede como una crema fina, un poco espesa y sin grumosActo seguido, introducid la maicena  continuad batiendo hasta que la mezcla se vuelva a ligar y siga fina y un poco espesa. 


Hecha la mezcla es el momento de subir el fuego si la leche aún no ha hervido. Una vez llegue a ebullición, sacad la rama de canela y la cascara del limón e incorporad la leche hirviendo al bol y batid unos segundos; pasadlo otra vez al cazo a fuego medio y removed la mezcla sin parar hasta que arranque a hervir. Retiradla enseguida del fuego y seguid removiendo enérgicamente unos segundos. 


Dejamos enfriar. De vez en cuando, removed un poco la crema hasta que se enfríe del todo.

Con las claras de los huevos podemos hacer dos cosas: o congelarlas o hacer un bizcocho de claras que probé el otro día y está riquísimo. Intentaré hacerlo pronto para pasaros la receta, pero no puedo prometer que me salga tan bueno como el que hizo la maestra Susi

Y ahora, a por la coca. 

Ingredientes para la masa: 
  • 450 gr. de harina.
  • 4 huevos.
  • 125 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de mantequilla o manteca de cerdo (en casa hemos hecho la coca con la manteca de cerdo)
  • 100 ml. de leche entera.
  • Piñones (al gusto y bolsillo de cada uno) 
  • 15 gr. de anís en polvo.
  • 15 gr. de levadura fresca prensada.
  • Ralladura de un limón
  • Cerezas confitadas (no son imprescindibles para la receta pero las hemos usado a modo de decoración y le dan muy buen sabor a la coca)

Para comenzar pondremos a remojar en agua los piñones. Y ahora ¡a jugar! En el mármol de la cocina o superficie que tengáis debéis colocar la harina formando un volcán ancho o una especie de rectángulo para así poder hacer un buen hueco en el medio de la harina. En ese hueco pondremos la levadura desmenuzada, los huevos, la mantequilla o manteca de cerdo, el azúcar, la ralladura del limón, los quince gramos de anís y la leche. Como podéis ver son muchos ingredientes, lo mejor es interactuar con esta masa delicada al principio como si hicierais un castillo en la playa (con cuidado de que no se derrumbe) aunque en este caso tenéis que vigilar que los líquidos no se desborden de la mezcla. 

Debéis mezclar este castillo, perdón masa, hasta que notéis que no se os pega en las manos y que es elástica. Será el momento para hacer una bola y dejar que repose después de tantas vueltas unos 20 minutos.

Pasados los veinte minutos, precalentamos el horno a 180 grados. Colocamos la bola de masa sobre un papel vegetal (eso nos hará más fácil interactuar con la masa) y la estiramos con el rodillo hasta crear la forma que queramos. El grosor debería ser de un centímetro, centímetro y medio

Truquito para rellenar la manga pastelera













Con un pincel de cocina o cuchara la pintamos con un poco de leche y pasamos al momento decorativo y creativo: con una manga pastelera decoramos la coca. Os dejo una foto de cómo rellenar la manga por si os pasa como a mí, que tengo poco arte para aguantar la manga con una mano y con la otra rellenarla. 

Seguimos la decoración con los piñones (que ya se habrán remojado bastante), las cerezas y alguna otra fruta confitada si queréis. Por último espolvoreamos con azúcar.

Con el horno ya precalentado, introducimos la coca con el papel: si no utilizáis papel vegetal engrasad la bandeja donde vayáis a poner la coca. Dejamos que esté sobre unos 15 o 20 minutos vigilando que no se dore demasiado. Si tenéis dudas, pinchad a partir de transcurridos 10 minutos y retirad cuando el pincho -palillo vulgar- salga limpio. La coca no debe quedar dura ni demasiado dorada o estará seca.


¡¡¡Ha salido deliciosa!!! 

Por tercera y última vez en 2014... ¡Feliç Revetlla de Sant Joan!




Coca de Sant Joan de frutas confitadas y piñones

Por si la coca de llardons de la anterior entrada no os pareció suficiente, traemos otra coca tradicional para la verbena de San Juan de nuevo encontrada entre los tesoros particulares de una gran cocinera y ama de casa. Con su permiso nos la hemos apropiado para compartirla con vosotros y así poder elaborar otro delicioso postre típico de estas fechas.  

Ingredientes:
  • 1 huevo
  • 1 limón (la piel del limón rallada )
  • 200 gr. de harina de trigo o repostería
  • 100 gr. de fruta confitada (os recomiendo que la compréis en el mercado ya que es difícil encontrarla en otros sitios)
  • 25 gr. de margarina
  • 25 gr. de manteca de cerdo
  • 50 gr. de piñones
  • 20 gr. de levadura fresca prensada
  • 100 gr. de azúcar
  • 3 cucharadas de leche entera

Lo primero que tenemos que hacer es deshacer -qué contradicción- en un recipiente la levadura y mezclarla con tres cucharadas de leche y una parte de los 200 gr. de harina -unos 25 gr-. Hacemos una bola blanda, tapamos con un trapo y dejamos a temperatura ambiente hasta que doble su tamaño


En un bol o en el mármol de la cocina poned el resto de la harina haciendo un hueco en el medio -un volcán- para a continuación colocar el huevo entero. Mezclamos un poco con un tenedor y después añadimos la manteca, la margarina, 40 gr. de azúcar y la ralladura de limón

Mezclamos estos ingredientes primero con el tenedor y cuando hayamos trabajado un poco la mezcla incorporamos la bola de levadura que teníamos reposando. Ahora es el momento de amasar con las manos: tenemos que amasar bien hasta que se hayan mezclado todos los ingredientes y quede una masa bien amalgamada y compacta, sin tropezones de ingredientes. A medida que amasamos la grasa se irá soltando y será la que compacte todos los ingredientes.



Engrasad una bandeja o fuente o, si tenéis por casa, poned un papel vegetal que irá mucho mejor para que no se pegue. Introducimos la masa y la estiramos y aplastamos con las manos. Con un pincel o cuchara, cuidadosamente, pintamos la coca con aceite. La dejamos reposar a temperatura ambiente tapada con un paño para que vuelva a fermentar doblando su tamaño. Mínimo hora y media, por lo que aprovechamos para poner en remojo los piñones que tendrán que estar por lo menos una hora hidratándose.


Precalentamos el horno a 180 grados.

Como la coca ya habrá subido, colocamos la fruta confitada y los piñones. Pensad en Miró. Os va a quedar artística de narices. Espolvoreamos con el resto del azúcar -60 gramos-.

Metemos al horno ya precalentado y horneamos unos 20 minutos o hasta que la coca esté dorada: eso nos indicará que ya podemos retirarla.





















¡Que aproveche!

viernes, 20 de junio de 2014

Mini coques de llardons de Sant Joan / Mini cocas de chicharrones de San Juan

Nos visita otra vez la noche mágica del año, noche de brujas y bienvenida al verano, noche de quemar lo antiguo -nosotros lo reciclamos- y dar paso a lo nuevo, repleta de tradiciones con sus hogueras,  petardos, cava y cómo no, sus dulces. Y el dulce por excelencia es la coca de Sant Joan

Buscando las recetas para hacer estas cocas típicas, me he tropezado con la sabiduría de una maestra y amiga que me ha facilitado sus conocimientos, técnicas y recetas. Incluso se ha ofrecido a darme unas masterclass que no rechazaré y de las que este blog se beneficiará. De momento, me ha dado una clase de una crema buenísima que voy a usar para... Ups, vamos al asunto que nos atañe en cuestión. Aprovechándome de su confianza, he explorado en su libro de recetas que es como abrir el libro de hechizos de Harry Potter y he elegido una receta sencilla y rica para hacer coca de chicharrones. Allá va:


Mini cocas de llardons

Ingredientes:
  • 150 gr. de harina de trigo.
  • 1 Huevo.
  • 100 gr. de llardons ( Chicharrones )
  • 1 Cucharadita de levadura en polvo.
  • Canela en polvo.
  • 25 gr.de Azúcar blanca.
  • Almendras tostadas, fritas o piñones.
  • 50 gr. de manteca de cerdo.


Introducimos los llardons en la picadora hasta que estén bien picados, debe quedar como una pasta por el aceite que tienen. Si dejamos los trozos muy grandes los encontraremos en la coca, pero eso a gusto del consumidor. En casa lo hemos picado bien para que se mezcle con el resto de los ingredientes. 

En un bol mezclaremos la harina con la levadura y los llardons. Hacemos un pequeño hueco en el medio y ponemos el huevo. Si no se os ha roto el huevo al abrirlo, hay que pincharlo y con una cucharita retirar un poco de yema y reservar

A continuación, introducimos la manteca de cerdo, un poco de canela en polvo (como media cucharita) los 25 gr. de azúcar, una cucharada de agua y una pizca de sal.

Mezclamos al principio con un tenedor y después a pringarse las manos. O sea, a amasar manualmente... en estos momentos no puedo evitar acordarme de esa dichosa melodía: siempre que vuelves a casa, me pillas en la cocina, embadurnada de harina con las manos en la masaaaa... Pues eso amasamos hasta que quede la masa bien unida. La dejaremos reposar mínimo una media hora. 


Cuando la masa haya reposado, la dividimos en cuatro partesSi queréis que las cuatro sean similares, podéis pesarlas en la báscula. 



Una vez tengamos las cuatro porciones y para que la masa no nos saque de quicio, lo mejor es poner cada trozo entre dos papeles vegetales, con una mano sujetar el papel y con la otra, rodillo en mano, estirar. Al ser una masa delicada, se nos podría resquebrajar sin el truco del papel vegetal. Veréis que de esta forma, no hay opción para el cabreo ése que entra cuando estiras la masa y se rompe todo el rato.


Haremos cocas delgadas.

Ese mismo papel que hemos utilizado para estirar las cocas nos servirá para poner en la bandeja del horno y así no tener que engrasarla. 

Precalentamos el horno a 180 grados.

Con la yema que habíamos reservado mezclada con un poco de agua, pintamos las cocas, y espolvoreamos con las almendras o piñones. Si habéis escogido las almendras, podéis ponerlas en trocitos o picarlas, aquí también manda el gusto. 

Una vez el horno ya esté caliente introducid las cocas y dependiendo del grosor que tengan el tiempo para que queden hechas será de 15 a 20 minutos, vigilad y cuando estén doraditas ya podréis sacarlas y dejarlas enfriar en una rejilla

Como he mencionado antes es una masa delicada, lo cual requiere que tengáis cuidado a la hora de manipularlas si no queréis que os llegue un puzzle descuajeringado.



 ¡Feliç revetlla!