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viernes, 28 de marzo de 2014

Pesto casero de final de mes

Esta entrada se la voy a dedicar a Miriam, una persona muy especial con la que compartí clases, patios, bocadillos exquisitos que eran capaces de mantener el pan crujiente cuando los demás llevábamos el pan chicloso y reblandecido, confidencias y muchos momentos de risas y lágrimas. Hace unos años se marchó a Italia, cambiando de tierra que no de mar y añadiendo a su mochila una cultura hermanada con la nuestra y unos ingredientes impresionantes para cocinar.

¿Qué ha motivado este viaje de recuerdos? El maravilloso ...






Podríamos decir que es una especie de puré de hierbas, ajo y frutos secos, pero como lleva el aceite que liga todos los ingredientes es una emulsión, una mezcla de líquidos no miscibles pero que unidos forman una textura homogénea

Su nombre proviene del italiano "pestare" que es la acción de majar con un mortero, ya que tradicionalmente es una salsa que como el "all-i-oli" se liga manualmente


Se dice que es una receta muy antigua, hija del "moretum" que hacían los campesinos romanos del 25 d.C. y que era una preparación de hierbas machacadas, queso, aceite y vinagre y que lo usaban para rociar el pan. Otros lo emparentan con la "agliata" medieval, una especie de escabeche de aceite que incorporaba tomates, ajos y vinagres y que los pescadores italianos usaban como conservante y aderezo de pescados y carnes. Por el nombre ya imagináis qué ingrediente predominaba.


Lo cierto y documentado es que la primera mención de esta llamada "salsa" aparece en 1863, en un libro escrito por Giovanni Battista Ratto, La Cucinera Genovese y considerado el recetario más completo de la región italiana de Liguria. Por esto, el pesto original lleva la coletilla de "genovés". 

La receta más fiel sería con mortero y se usaría un diente de ajo por cada 40 hojas de albahaca:

1. Las hojas se lavan, se secan bien y se reservan. 

2. Empezamos majando ajo y piñones: pueden haberse tostado previamente y la cantidad va a gusto aunque para un ajo, unos 50 gramos está bien. Parar cuando se cree una crema espesa

3.Añadir las hojas de albahaca: la variedad genovesa o de Prà es la más aromática y valorada pero hemos ido a un súper cualquiera y cogeremos la que esté disponible.

4.Añadir sal gruesa y e incorporar poco a poco el aceite a medida que se maja hasta tener una consistencia homogénea y cremosa. 

5.Añadir con cuchara el queso: o Parmesano o Pecorino, que tiene un sabor parecido, pero con un punto picante buenísimo.

Esta podría ser una receta, pero ojo, los italianos son muy suyos con la cocina y no sólo pidieron en 2011 la Denominación de Origen Protegida para su salsa sino que tienen un campeonato anual en Génova que lo gana el mejor elaborador de pesto: 


Visto lo visto, y teniendo en cuenta que estoy a kilómetros de allí y no se van a enterar, me voy a poner rebelde. Paso del mortero que no estoy para machaques y... vaya... el precio de los piñones está por las nubes y yo a final de mes. ¿Qué tenemos en el armario? Almendras crudas. Estupendo. Hay una variante llamada "pesto alla Trapanese" que cambia los piñones por almendras y también incorpora pulpa de tomate fresco. Interesante.

Pesto casero de final de mes:

Hemos puesto el ajo, la albahaca fresca, las almendras, la sal y el aceite de oliva juntitos en el vaso de la thurmix. Y potencia. Me he sentido culpable -jo, almendras- pero qué narices, la receta original no llevaba ni piñones. Así que otro día lo pruebo con nueces. Soy una radical. 

Hay algo a tener en cuenta cuando cambiamos mortero por thurmix: con el mortero, es el sabor de la albahaca el que predomina, pero con la thurmix, el ajo sube más, por lo que tened ojo con la cantidad que ponéis o será igual que hayáis puesto albahaca que un geranio de la abuela.

Lo que sí que no perdono es el parmesano que yo añado al final, manualmente, para que mantenga su aroma. Es caro pero cunde muchísimo y más si lo rallamos con un rallador "microplane": tiene cuchillas muy afiladas y más pequeñas que los ralladores normales por lo que corta el alimento sin romperlo, que es lo que ha sucedido cuando nos encontramos trozos de queso que arrastrados por la fricción caen sin rallar y después parecen grumos a la deriva entre la pasta.

La cantidad de aceite depende del gusto de cada uno. Si la quiero para carne o pescado, la dejaré espesa, para que se adhiera bien. Si es para ensalada o pasta, más fluida, con más cantidad de aceite, para que impregne y se reparta por todo el plato.

Y un último apunte: si tenemos hojas de menta que nos han sobrado, probad a incorporarlas. Para ensaladas le da un toque fresco a la albahaca que con queso tipo burgos mezcla estupendamente. 

Quizás Miriam se ha tirado de los pelos como la "Mamma" italiana en que se va a convertir porque por esos lares la receta es totalmente distinta. Pero así la invito a que colabore y me mande alguna recetilla, que estoy segura que comen de vicio y mi envidia es muy insana. 

¡Val più la pratica della grammatica! 

No tengo muy claro qué significa... pero suena bien. A presto!



Voy a hacerme una caseta de ladrillos rojos


Quién no ha visto o jugado con los bloques de colores de Lego, yo sí. Horas y horas me he pasado montando, desmontando y volviendo a montar de todo; y no te digo nada cuando salieron las ruedas y partes móviles. Una cuerda, unas cuantas piezas de Lego y un teleférico de la cama al armario; útil no es que fuese pero divertido no cabe duda. Pues bien, unos ingenieros de Google amantes de Lego decidieron un día crear un programa que les permitiera hacer construcciones con piezas de Lego y no hace mucho lo hicieron público para que todo el mundo "pudiera, puediesa o hubierase podido" crear sus propias obras.

Todo a golpe de ratón: el set de piezas no es muy elevado pero permite hacer "cositas" chulas con el uso de la imaginación, que al fin y al cabo es la finalidad del juego.

Si os fijáis en la imagen, que es una captura de pantalla de la ventana de Google Chrome ah! se me olvidaba que lógicamente esta aplicación funciona perfectamente con Google Chrome tanto para pc como para tabletas aunque las tabletas deben ser un poco potentes para que puedan ejecutar WebGL que es el entorno gráfico que utiliza para pintar la pantalla. 

En fin, que me lío con especificaciones y no explico lo que quiero. Como decía, si os fijáis en la pantalla, en la parte derecha disponemos del cuadro de piezas, permite girarlas, cambiarlas de color y seleccionar el tipo de pieza, en la base de las piezas y dos pestañas BLOQUES LEGO y BLOQUES EXTRAS, en esta segunda pestaña podréis encontrar puertas y ventanas y alguna pieza más.

En la parte central de la pantalla tenéis la pieza base sobre la que debéis ir apilando las piezas y en la parte derecha tenéis zoom y orientación de cámara, ademas de un comando de repetición de piezas por si hacéis construcciones que necesitan gran cantidad de piezas repetidas. Como hay gente que con esto no tiene suficiente, si te das de alta en la página podrás disponer de retos y la posibilidad de guardar tus construcciones. Disfrutad...

Eh!! y la dirección, es esta: https://www.buildwithchrome.com/builder#

VIERNES 28 DE MARZO... LAS 6 DE LA MAÑANA...

"Ohhhhhhhh" (a esas horas... el nivel de autocrítica está por los suelos)




miércoles, 26 de marzo de 2014

En ruta: ahorrar comprando comida de animales

Hoy dormía plácidamente tapada hasta las cejas, atrapando la colcha como quien se agarra a una tabla de salvación, en un microclima de calor estupendo, cuando levemente han comenzado las quejas detrás de la puerta. Al principio era un rumor suave, como un ruido sin importancia que se cuela en el sueño. Pero lo que era un rumor ha comenzado a convertirse en una llamada persistente y ha terminado con un "leches, qué narices quiere el gato". Como un histérico maullaba y sabía que había convertido su "¿te vas a levantar ya, dulce ama?" en "o abres la puerta o meo todo lo que hayas mirado con cariño alguna vez".

Con cara de pocos amigos, pelos de la Bruja Avería y un frío de narices he abierto la puerta bruscamente y allí estaba mirándome fijamente y retándome a que le dijera algo. Sumisa, he ido a la cocina y he confirmado lo que pensaba... se había quedado sin comida. Brrrr. Él estaba sentado en la puerta y yo diría que he escuchado "será desgraciá...". Cuando me he girado, callaba como siempre, para confundirme.

El problema ha llegado al ir a reponer comida y... ¡horror! me queda un puñado escaso que no le va a durar ni la mañana. Así que toca ponerse estupenda (es un decir) y ¡en ruta!

Normalmente compro la comida de gato por internet. Durante las búsquedas y comparativas que he hecho de precios incluyendo impuestos y gastos de envío, siempre me ha resultado más barata la web de Zooplus. Cada semana tienen ofertas en comida, tienen apartado outlet, descuentos por compras de packs, todo tipo de marcas, accesorios y envío gratuito a partir de 35€ por lo que al final, nunca llegas a pagarlos. Además te permiten pagar con VISA, por contrarrembolso y con transferencia, puedes llamarlos a un teléfono fijo (nada de 902) y los envíos llegan en menos de una semana si tienen stock. Estupendo. 

La única pega que encuentro es que no tienen una zona de medicación veterinaria que estaría genial para los que tenemos animales que toman tratamientos crónicos y que hay que buscar por otro lado. Yo en ese caso, compro en la web de Tienda animales online que tienen buenos precios y también gastos de envío gratuitos a partir de 29€.

El problema es que justamente ahora necesito algo rápido, para hoy mismo y voy a acercarme a una tienda que me han recomendado: JOVID


En la foto tenéis la dirección pero yo os escribo lo que mi gps ha encontrado: C/ Bassa, 11 en Parets del Valles. Está en un polígono industrial, lo que normalmente es sinónimo de dar muchas vueltas y terminar dos pueblos más allá del destino, pero en este caso, llegamos a la primera. Se trata de una especie de gran almacén con todo tipo de piensos, latas, artilugios, juguetes, complementos para mascotas de todas las razas y colores. Vas a encontrar de todo. Vas a envidiar esas camitas confortables con huellas bordadas y querrás cambiar tu colcha por una caseta de perro. Si estás mal de la cabeza, claro.

Trabajan, además, una marca que está recomendada por veterinarios y que suele ser más barata que otras marcas especializadas, Flatazor y que nosotros hemos comprado esta vez para probar si nuestros gatos la aceptan -hemos dejado una urna para que voten al lado de la tierra- y así tener más opciones a la hora de comprar. Además, hemos visto que tienen una zona de venta de medicamentos veterinarios, por lo que de una vez hemos comprado lo que necesitábamos para un mes. Y he jugado con bolas de colores y me he cepillado suavemente con un rascador y he querido meter la mano en el acuario para cazar peces y... he puesto el pin de la Visa, hemos cargado la comida en el coche y para casa. Como la adulta que soy.

Comparando con la compra por internet que siempre hacíamos, nos ha salido un 10% más cara, pero aquí no tenemos que pensar en gastos de envío, en estar en casa cuando llegue el paquete, ni en comprar muchísimo de una vez. Y comparando con lo que te puede costar en veterinario o en tienda de barrio... ufff. Hay muchísima diferencia. Lo único es que necesitaréis sí o sí coche así que lo mejor es montar una excursión con otros amigos que tengan animales y a disfrutar de una mañana poligonera. Mmmm. 

Si conocéis otras webs o direcciones donde comprar comida de animales bien de precio, abajo tenéis la zona de comentarios. ¡Compartidlo! Por el bien de nuestros bolsillos y de nuestros bichos. 

lunes, 24 de marzo de 2014

Espaguetis déjà vu: cómo hervir pasta y espesar salsas

En la entrada del día 21 de marzo prometimos explicar qué haríamos con la salsa que nos había quedado y que habíamos refrigerado. Como en casa está prohibido tirar y empezamos el blog con mucho contenido cárnico decidimos pasarnos a los hidratos de carbono. Energía rápida para el cuerpo. 




Cuando preparamos pasta nos encanta el "venga echa a ojo" y sucede que terminamos comiendo tres días lo mismo, sólo que el primero está al dente y estupenda y el tercero es una plasta uniforme de harina grumosa. Así que nos grabamos a fuego que la ración de pasta SECA (de la que hay que hervir) son 100 gramos si comemos plato único. Si no, con 80 gramos y una ensalada tenemos más que suficiente. Y la cantidad de agua, 1 litro por 100 gramos de pasta, si no la pasta la absorberá toda y no podrá terminar su cocción, una tragedia.

Cada tipo de pasta tiene sus minutos de cocción en el paquete, lo que a veces no tenemos claro es cuándo empiezan esos minutos: empiezan desde que el agua comienza a hervir con la pasta dentro. 

La pasta se echa con el agua hirviendo, se remueve unos minutos para que no se pegue, EN ESE MOMENTO SE PONE LA SAL, no antes porque si no el agua tarda más en hervir y eso cuesta dinero. Se deja un fuego medio-alto y cuando vemos que vuelve a hervir empiezan a contar esos minutos de cocción. Después cada uno podemos elegir el punto que más nos guste, pero lo normal es el dente, o blando por fuera y un poquito duro por dentro

A la hora de sacar, si vamos a servir inmediatamente, se lleva al escurridor, se agita para soltar el agua sobrante y a los platos con sus "toppings". Nada de dejarla dormitando en la pica mientras pongo la mesa o miro pasar esas nubes tan espectaculares por la ventana porque la pasta seguirá cociendo con el calor residual y se nos quedará "blandurria". 

Si el caso es que hervida la pasta prefieres ponerte a tocar el ukelele porque te ha entrado el momento de inspiración, corta la cocción con agua fría debajo del grifo y removiendo bien. Así evitas que se pegue y que se pase su punto. La dejas escurrir y después de crear tu LP ya puedes añadirle lo que quieras, calentarla con su salsa en una cacerola -no recomiendo microondas porque se calentará sin uniformidad y sin mezclar sabores- y servirla.

Nosotros, como teníamos la salsa de la receta anterior ya pasada por la thurmix y colada, vamos a prepararla para que coja una textura que permita que no resbale entre los espaguetis y termine de nuevo en el fondo del plato. En nuestro caso, no teníamos mucha cantidad -medio litro-, por lo que no podíamos dejar que se nos redujera que es lo ideal para cualquier salsa: para reducir, ponemos a hervir una salsa y vamos dejando que se evapore hasta conseguir la textura que nos interesa.

Así que vamos a espesarla. Hemos elegido espesar con maicena porque es rápida, no cambia el sabor principal y queda una salsa fina y bien ligada ya que prácticamente es "pegamento" alimenticio. Para que no se formen grumos, ponemos un poco de salsa en un vaso, en frío, y una cucharadita de maicena ya que no queremos muchísimo espesor, sino sólo que ligue. Removemos bien hasta que quede disuelta. Ponemos a hervir toda la salsa y añadimos removiendo el vaso con la maizena. A medida que suba la temperatura veremos cómo va espesando. Si necesitamos más espesor, podemos coger una parte de la salsa, apartarla, volver a disolver maizena e incorporar. Siempre diluir antes porque si no se formarán grumos, aunque eso se puede solucionar a posteriori con otra pasada de thurmix.


Salsa espesada, ponemos los espaguetis ya cocidos -sí, tocamos el ukelele- en una cacerola, calentamos removiendo bien para que se mezcle todo y servimos espolvoreando queso y orégano. Si el queso es "parmeggiano" y el orégano es fresco, mucho mejor. Si es el trozo de queso duro que vive permanentemente en un rincón de la nevera y el orégano seco que estaba de oferta, va a estar bueno también. Recordad que estábamos ante una salsa de muslos de pollo, por lo que también podemos añadir trocitos de pechuga salteado y va a complementar de maravilla.

¡Que aproveche!

sábado, 22 de marzo de 2014

Autopublicar un ebook: una historia real


¡Ya empezó la primavera! Los pájaros trinan cruzando el cielo azul con su vuelo y la flores resurgen con todos sus colores... ejem... qué frío hace y menudo cielo tapado horroroso y gris estoy viendo por la ventana, va a caer la de Noé... 

En fin... hoy es un día de los de café, mantita y libros. Y he pensado... mmmm... ¿le interesaría a la gente saber publicar un libro? Pero uno por internet, un ebook, para que salga lo más barato posible, no tengamos que llorarle a ninguna editorial y encima todo el mundo lo pueda descargar gratis o pagando, como elijamos.

Y he pensado en esto también porque hace muy poquito recibí la llamada de una pareja maravillosa que conocí en mi trabajo. Llegaron azorados, cargando con ellos un e-reader de 10 pulgadas que pesa más de medio kilo (el lector electrónico o "cacharro" para leer ebooks) y con miradas de angustia porque no conseguían resolver el gran "enigma": cómo leer sus propios pdfs ahí dentro. 

Alfonso, un señor que a sus 70 años mantiene su apostura y una mirada pícara que delata que ha pasado años entre adolescentes, tiene una colección de pdfs escritos por él mismo. Son libros divulgativos de historia y de ciencias, que se ha dedicado a escribir y que ha regalado a sus amigos. Ahora quiere poder leerlos en el aparato pero no consigue hacerlos llegar. Solucionado esto con un copiar-pegar, ven aparecer sus libros y se iluminan sus ojos como si acabara de abrirles la cueva de Alí Baba allí mismo. 

Hablamos sobre lo maravilloso de escribir y de compartir, sobre la importancia que esos libros tienen para ellos dos, el escritor y su musa, y me explican las peripecias que han sufrido para publicarlos en papel y poder repartirlos entre amigos. Son su legado, me dicen con la mirada absorta en un futuro oscuro que esperan con resignación.

Ese comentario es un interruptor que enciende una idea en mí: ayudarles a publicar sus libros para que todo el mundo pueda tener acceso a ellos. Se emocionan. Intercambiamos teléfonos. Prometemos cita. Y mano a la obra me pongo a buscar información.

En mi búsqueda he encontrado que hay un montón de lugares donde autopublicarse pero para mí lo más importante es que esos libros obtengan su ISBN: el dni del libro, que prueba la autoría, lo registra y permite ponerlo a la venta.

El ISBN lo podemos solicitar directamente a la Agencia ISBN por 45€ (cada libro) en el servicio más básico: 


Una vez conseguido éste, si queremos podemos venderlo nosotros mismos por Internet. Pero en este caso, quiero algo que lo tenga todo, el ISBN, que quede en una página web conocida por mucha gente, que pueda estar protegido, que ellos no tengan que publicitar o mantener nada. Y veo otra página web interesante dedicada exclusivamente a esto, Bubok:


Tienen todo tipo de servicios: posibilidad de darse de alta en ISBN o Safecreative (un registro que nos vale como el ISBN y que es gratuito), de que te lo editen, de hacer copias en papel, de que diseñen una portada. Aquí tenéis el enlace a su cuadro de precios:


Pero aún me parece un poco complicado para ellos y busco algo que sea más conocido, más cercano, por lo que miro en la página web de Casa del Libro que sé que tienen un servicio de autopublicaciones:


Por 29€ veo que te gestionan el ISBN, puedes subir tu pdf (o epub si eres un editor avanzado y ya te editas tus propios ebooks), tu portada, elegir si quieres que esté protegido o no para evitar copias ilegales, eliger el precio y saber exactamente qué cantidad te ingresarán en la cuenta corriente que configures cada vez que compren un libro. Fácil, rápido, una web conocida y muy visitada.

Nos ponemos mano a la obra y realmente resulta muy sencillo: 

1. Nos registramos en Casa del Libro y en la pestaña "Servicios" vamos a "Autopublicación Tagus"

2. Click en "Comenzar"

3. Seleccionamos el .pdf por un lado (sin portada, sólo texto) y la portada en formato .jpg por otro.

4. Escribimos el argumento del libro, la materia para que esté clasificado dentro del catálogo de la librería y decidimos si está protegido o no.

5. Le ponemos precio. En el momento te dice qué parte de ese precio irá para ti.

6. Rellenamos nuestros datos de cuenta corriente para que nos puedan hacer los ingresos.

"Voilà" libro camino a la "nube"

Una vez acabado el proceso con un libro, les resultó tan fácil, que como dos alumnos aplicados, nada más marcharme de su casa, publicaron un segundo ebook ellos solos siguiendo los mismos pasos. 

Estaban eufóricos y me llamaron para comunicármelo. Hacer llegar la tecnología a personas que la han vivido ya mayores es como ser Papá Noel... de primavera y sin renos, por favor, que ahora tenemos bicicletas.

Los dos libros tardaron unos 15 días en estar a la venta ya que la gestión de ISBN tiene su proceso, pero ya están allí, su legado escrito, un trozo de sus vidas. Y más llegarán de ellos dos, incasables creativos, él con más de 50 libros a su espalda que seguramente hayamos usado porque nos ayudaban con las clases de BUP, COU y ESO, un profesor de matemáticas obsesionado con "deleitar enseñando" y su mujer, promotora, amiga y musa. Cómplices. Generosos. Ejemplos vivientes.

No puedo irme sin dejar un enlace a esos dos libros que son la prueba del "asesinato" y también dos obras que merece la pena leer. Son amenas, frescas y eruditas, con vocación de enseñanza, tejidas con diálogos a la manera de los antiguos filósofos griegos pero sin retórica superflua. Son Alfonso y Victoria, eternos.



viernes, 21 de marzo de 2014

Muslos de pollo en Mi salsa o Qué hacer con el tallo de la cebolleta

Hay recetas que comienzan en un libro de cocina, recetas que comienzan en un sabor o un olor, en un recuerdo... y otras, simplemente, te las encuentras por casualidad cuando haces comida de reciclaje. 

Ésta, específicamente, empieza en el momento en que corto el tallo de un manojo de cebolletas que tengo en la nevera y que ocupan todo el espacio vital de las verduras vecinas.

INGREDIENTES (2 personas pequeñitas)

1 tomate pelado 
1/2 pimiento verde
2 muslos de pollo
1/2 litro de agua
1 pastilla de caldo de pollo o de verduras
tallos de 3 o 4 cebolletas
1 o 2 dientes ajos, según el aliento que quieras compartir con la humanidad
1 cucharadita sal y otra de azúcar para el sofrito
Una pizca de sal y pimenta (opcional) para los muslos
2 patatas medianas peladas
Un chorrito de Oporto o vino tinto. 

SARTÉN HONDA


¡Vamos allá! 
1. Antes de nada, vamos a MARCAR los muslos de pollo salpimentados ligeramente en una sartén con un poquito de aceite, lo que significa que cuando el aceite esté bien caliente, pasaremos por allí los muslos, primero una cara y después la otra, hasta que se vean bien doraditos pero no hechos por dentro. De esta forma los sellamos para que cuando vayan a la cazuela no pierdan tanto líquido resecándose y para que además ese tostadito magnífico se incorpore a los sabores de todo el plato en general.

2. Cuando estás a punto de sacarlos porque las dos caras están bien doradas, echamos el chorrito de Oporto u otro vino tinto que tengamos por casa. El Oporto le da un aroma y un toque dulce a la salsa muy interesante pero podemos sustituirlo por vino tinto y tendremos otros matices.  

3. Dejamos REDUCIR el vino, que no es sólo que se evapore y espese sino que también pierda su alcohol en esa evaporación. Cuando se incorpora alcohol a una receta, éste debe hervir a no ser que lo queramos justamente sea el sabor a alcohol y toda su graduación en nuestra sangre: Viva la fiesta.

4. Reservamos los muslos en un plato SIN LIMPIAR LA SARTÉN porque aprovecharemos los sabores que han quedado en ella para que se mezclen con el sofrito. 

5. Momento sofrito: en casa los tropezones no son bienvenidos y por eso tenemos el carnet de "picadoras de todo lo verde". Cada uno puede hacer el sofrito como prefiera, pero en esta receta todo ha ido escrupulosamente picado: dientes de ajo, tallos de cebolleta y pimiento verde. Y a la sartén donde habíamos marcado muslos.

6. Mientras se va dorando la picada verde, pongo en la picadora el tomate pelado para triturarlo bien (si le dejas la piel te encontrarás hilillos duros y te acordarás de esta receta y de una servidora) y lo añado a la sartén cuando el sofrito esté hecho. Éste es el momento de poner a fuego lento porque buscaremos que liguen todos los sabores.

7. De nuevo sin lavar, ponemos en la picadora dos dedos de agua y removemos llevándonos los trocitos de verduras que hayan quedado y los restos de tomate. Añadimos ahí mismo una cucharadita de sal y otra de azúcar, volvemos a remover y para la sartén.

8. En un recipiente ponemos a calentar 1/2 litro de agua con una pastilla disuelta de caldo de pollo o de verduras. Si no os gusta usar pastillas, preparad FONDOS naturales que son estupendos para las recetas. Ya dedicaremos una entrada de blog a este tema. Otra opción son los bricks de caldos de verduras. Total... 1/2 líquido de agua con sabor.

9. Mientras, pela las dos patatas y córtalas en cuadrados irregulares, tipo patata brava. Añade a la sartén el agua anterior bien caliente, las patatas y los muslos de pollo. La pinta que nos tiene que quedar es más o menos ésta:


¿Para cuándo las pantallas de ordenador que transmitan olores? 

10. Chup-chup. ¿Cuánto? Las patatas suelen tardar unos 30 minutos en cocer... aunque la alta cocina usa el truco de "pincha el palillo" o sea que nosotros también lo tenemos permitido. Los muslos más o menos, según el tamaño. Para saber si un muslo está crudo, con un cuchillo separamos el hueso de la carne sin destrozarlo y vemos si está hecha. Sólo hacer palanca, no descuartizar. A más tiempo, salsa más reducida y sabrosa, pero patatas deshechas y carne reseca. 

11. Servir y comer. Obvio ¿no? Si os fijáis en ese trocito de carne suelta veréis el resultado de descuartizar al comprobar el punto. Feo. Pero va muy bien para que se vea el tono rosado que coge la carne hecha pero no pasada de cocción. Excusas. Pero estaba... Mmmmm...


Por último... si os ha quedado salsa porque el pan no os ha llegado para mojarla toda... ¡no la tiréis! En la próxima entrada os explicaremos qué hemos hecho nosotras con ella... por ahora, nos espera impaciente en un tupper bien refrigerado.

martes, 18 de marzo de 2014

En tu fiesta me colé... y me he llevado los ganchitos que te sobraron

Qué rabia da ver esos restos de patatas fritas, ganchitos, ruedas, pelotazos y demás "snacks" que a la gente le encanta dejar con esa vergüenza tan característica que no es otra cosa que evitar ser señalado como el glotón del grupo. Llega el momento de recoger y cada bolsa tiene su resto, ese puñadito que al final no has terminado de verter en el bol porque la cháchara te ha envuelto y tú tan contenta de dejar de ser anfitriona y relajarte. Pero cuando vas a recoger y te asomas al cubo de basura te entra ese malestar que te dice que tirar comida "está feo". Y coges todos los restos de bolsas y los metes en un "tupper" tan contenta. Pero claro... ¿Y ahora qué? 

Pues como también "está feo" usar esas sobras para ponérselas al primero que vuelva a cruzar la puerta vamos a usarlas para hacer unos estupendos rebozados crujientes y diferentes al pan rallado-huevo de toda la vida.


La foto corresponde a unos "libritos" de lomo con extra de queso y de baicon -opcional, por supuesto- que hemos rebozado con esas sobras de "snacks". Para triturarlos usé la picadora que llevan como complemento casi todas las "minipimer" del mercado. Los puse todos y piqué hasta tener diferentes grosores, algunos más finos y otros más gruesos, porque así cuando comamos notaremos diversas texturas al masticar. 

Para rebozar, primero pasamos por huevo batido y después la mezcla triturada. Si queremos doble rebozado, pues repetimos: huevo-mix-huevo-mix. Para un par de piezas con un huevo que batamos ya tenemos suficiente. Y lo más importante de todo: EL ACEITE BIEN CALIENTE. Antes de poner cualquier cosa a freír, lo mejor es echar al aceite un poquito de harina o en este caso un poco del mix y ver si el aceite se pone a burbujear. No hay nada peor que meter una fritura en aceite que no ha cogido una buena temperatura -entre 150 y 180ºC- ya que absorberá todo el aceite y se quedará blanda y grasienta... puaghhhh. 

Hay quien deja el aceite hasta que empieza a humear, pero ése es el punto en que empieza a quemarse y a ser más nocivo por lo que la prueba de echar un poquito de alimento al aceite es la que siempre me ha funcionado mejor para casa.

Y por último... por vuestra salud y por vuestro paladar, sacadlo a un plato con papel de cocina para que absorba la grasa sobrante antes de servir en el plato definitivo. 

Ñam ñam. ¡Buen provecho!


sábado, 15 de marzo de 2014

¡Bienvenidos/as!

Después de un invierno largo largo, llegaron los primeros días primaverales y con ellos las ganas de compartir experiencias. Cada vez nos las ingeniamos más para ahorrar, crear, innovar, divertirnos... y este blog tiene que ver mucho con los cuatro conceptos. Aquí vamos a colgar esas cositas que encontramos o se nos ocurren cada día, tanto manualidades como recetas, truquitos y hasta habrá cabida para "lo que no se debe hacer" ya que a fin de cuentas... quién no se ha sentado delante de la pantalla y le ha preguntado al google cómo quitarse la mancha horrorosa de café de su camisa preferida y ha terminado eligiendo esa opción que convertía su camisa en un babero. Respuestas, preguntas, cosas nuevas, cosas prestadas, cosas interesantes, referencias... Me hago un sofá mientras caliento mi tarta de manzana... lo típico.

Y empiezo dándoos la bienvenida con la foto de un magnífico pimiento que surgió en nuestra terraza el año pasado, y que está encima de una mesa de madera que reconvertimos lijando e imprimando de blanco desgastado y que nos quedó estupenda como soporte de conversaciones de exterior. 

IMPRIMAR: es un proceso de preparación de una superficie. Si queremos pintar madera podemos hacerlo sin prepararla antes, pero lo más seguro es que rápidamente la pintura se empiece a estropear y no quede bien fijada. Si imprimamos, la madera transpirará y eliminará la humedad y la pintura nos agarrará mucho mejor. Nosotras compramos en Leroy Merlin un bote para imprimación de madera de exterior en blanco y lo aplicamos tras lijar la madera con una lijadora manual de las que no superan los 50€.